Resumen (ASB):

Muchos de los proyectos relacionados con la contaminación del aire de China se prestan más a la inspiración que para el cambio sustentable. A continuación, algunos proyectos que pudiera extraer los contaminantes del aire de China

Daan Roosegaarde de origen Holandés plantea su proyecto ‘Smog‘. Unas bobinas de cobre enterradas bajo el suelo atraerían a las partículas flotando en el aire mediante la generación de un campo electroestático, como un globo que atrae tu cabello explica. Las partículas pueden ser entonces recolectadas y reutilizadas.

‘Siempre hemos tenido esta noción de combinar la naturaleza con la tecnología, dice Roosegaarde, quien posee talleres en Holanda y Shanghái.

Roosegarde es conocido por desarrollar ambiciosos proyectos, tales como una ‘Carretera inteligente’ conectada a Internet en el Reino Unido, concibió el sistema ‘Smog‘ durante un viaje de negocios a Beijing, mientras veía desde su ventana como la torre CCTV desaparecía paulatinamente envuelta en una niebla grisácea.

El Holandés forjó recientemente un acuerdo con el alcalde de Beijing para probar el proyecto en uno de los parques públicos de la ciudad, luego de haber realizado con éxito unas pruebas en un cuarto de 25 metros cuadrados. Explicó que el proyecto estará listo para ser lanzado dentro de nueve meses. ‘En estos momentos es solamente cuestión de obtener fondos’.

Como parte de un plan a cinco años divulgado el mes pasado, Beijing invertirá más de 1.6 billones de dólares para reducir en forma significativa los niveles de la contaminación del aire para 2017. Esta semana, la ciudad anunció que promulará una serie de medidas para cuando los niveles de contaminación sean ‘graves’ durante tres días consecutivos: las escuelas y fábricas serán cerradas y estará prohibido para algunos autos de particulares entrar al centro de la ciudad.

Un artista en Beijing, Matt Hope, ha desarrollado un prototipo de una bicicleta purificadora.

Xiaowei Wang, una recién graduada de la Escuela de Diseño de Harvard, desarrolló un espectáculo artístico utilizando luces LED que, sujetas a unos papalotes, indican la calidad del aire.

‘La meta es crear consciencia acerca de los problemas de la calidad del aire en Beijing, a través del acto poético de volar papalotes’ dijo Wang.

Su proyecto, llamado ‘Float’, consiste de dos partes: un taller en el cual los residentes de Beijing fijan unos pequeños módulos de medición de la calidad del aire, a sus papalotes de fabricación casera; y durante la noche, se llevan a cabo sesiones para volarlos en un parque local. Las luces LED en los módulos destellan en distintos colores de acuerdo a sus lecturas, creando una “constelación” de luces indicadoras de la contaminación en el aire.

Wang organizó el proyecto en agosto de 2012, antes de la crisis del smog en Beijing. Los agentes de la seguridad estatal se acercaron a ella por su proyecto, temiendo que los datos pudieran lastimar la imagen de la ciudad, pero posteriormente decidieron que no presentaba una amenaza suficiente como para proceder en su contra.

Wang dice que está encantada de ver cuán drásticamente ha cambiado la actitud de China respecto a la calidad del aire desde aquél verano. ‘Siento como que estoy recibiendo un correo electrónico al mes de alguien que va a China para realizar un proyecto de monitoreo de la calidad del aire‘ comentó. ‘Y todo esto es muy oficial, no se ha convertido en un problema simplemente, y eso ha sido muy sorprendente para mí’.

Fuente: Sonia/ spanish.org.cn